Al hablar de música y baile, el flamenco es la perfecta combinación

pautas para bailar flamenco

Pocas cosas en este mundo pueden combinar de una mejor manera el arte de la música y del baile en una sola palabra como lo es el flamenco. Cuando pensamos en el flamenco como música, hay un matrimonio perfecto entre cante y guitarra, sin quitar mérito a otros instrumentos de percusión usados y el típico acompañamiento de las palmas.

Lo que se necesita para aprender flamenco

El flamenco es muy expresivo, algo tan característico de nuestra cultura y eso se refleja en el movimiento corporal de quien baila: una combinación hechizante de pies, piernas, caderas, brazos, dedos y hombros… todo el cuerpo en busca de una sincronía elegante y a ratos salvaje.

Para bailar flamenco, como cualquier manifestación artística hace falta de técnica y alma. Se puede tener la técnica, que de por sí es complicada, pero se tiene que sentir primeramente el flamenco para que se pueda transmitir a otros y es que el flamenco tiene más de 50 “palos” y cada palo tiene su propio ritmo, armonía y en el caso del baile, una danza que la distinga.

Los Palos se pueden separar en dos grandes grupos o estilos

El flamenco jondo es el estilo sobrio que transmite sentimientos que muy a menudo son trágicos.

Aquí hay lugar para el amor, la pena y el desengaño y es que el baile se realiza de un modo profundo y muy íntimo. Para los que no tienen muchos conocimientos en este arte les puede resultar algo complicado de entender, mientras que para los expertos es algo que pueden desentrañar y entender en todas sus formas.

El flamenco festero es muy alegre como lo podéis inferir, este es el estilo que se interpreta en eventos como celebraciones y grandes fiestas donde el jolgorio es lo común. Por supuesto, el baile lleva el sello andaluz en todas sus aristas o detalles. Aquí el amor está en el centro de la escena y otros sentimientos nobles, incluso hay lugar para la comicidad.

El flamenco festero evoca lugares, fiestas conocidas y otros escenarios. Como es de esperar, hay muchos palos y mucha interpretación, algo que es difícil de encuadrar en algún sub género. La palabra común es sentimiento de modo que el flamenco puede producir sentimientos encontrados en algunos: el flamenco se puede idolatrar o se puede odiar.

Sobre el origen del flamenco

Para ser honestos, no existe alguna referencia escrita donde se mencione el flamenco, todo lo que se sabe ha sido transmitido oralmente, es muy antiguo y tiene su nacimiento en Andalucía.

Para el flamenco hay una variedad de culturas y manifestaciones culturales que se combinaron para producir este género. No mencionaremos las culturas, pero a manera de muestra los fenicios, los griegos, romanos, judíos y gitanos, que en algún momento se asentaron en estas tierras dejaron su influencia para que la música la absorbiera.

En todo caso, el flamenco es sinónimo de España en cualquier lugar del mundo, y no importa la procedencia del espectador, al final sucumben ante el encanto de la bailaora o bailaor.

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