Cómo resolver los problemas de adaptación a gafas progresivas

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Aquellas personas que presentan problemas para ver de lejos y además con el paso del tiempo están comenzando a desarrollar inconvenientes para poder ver bien de cerca, requieren de una solución que les permita ver adecuadamente en ambas distancias y también en distancias intermedias.

Para adaptarse a las gafas progresivas se necesita paciencia

En estos casos, las gafas progresivas se presentan como la solución más idónea, debido a que ayudan a corregir este tipo de problemas mediante una única gafa.

Indudablemente, las gafas progresivas consisten en un extraordinario invento y es que desde los 40-50 años, sin importar si se tiene una buena visión o si se presentan problemas de visión comunes como el astigmatismo o la miopía, es cuando la presbicia comienza a desarrollarse.

Por lo que la visión empieza a requerir distintas correcciones a fin de lograr ver adecuadamente tanto de lejos como de cerca, al igual que en distancia intermedia.

Sin embargo, debido a lo específicas que resultan ser estas gafas, es posible que las lentes progresivas generen ciertos inconvenientes de adaptación, sobre todo al comienzo, dado que necesitan algo de paciencia y también de práctica para conseguir adaptarse.

En este sentido y dentro de las posibles molestias que pueden aparecer al empezar a usar este tipo y Comprar Gafas Graduadas, se encuentran las siguientes:

  • Dolor de cabeza.
  • Vértigo.
  • Problemas para bajar/subir escaleras.
  • Visión borrosa, especialmente en zonas marginales (aberraciones).

Cabe mencionar que dichas molestias resultan completamente normales y suelen desaparecer después de unos 10-15 días y al lograr adaptarse totalmente al funcionamiento que posee la lente.

Dicho de otro modo, hasta que exista una perfecta coordinación entre los movimientos de la cabeza y los ojos para usar uno u otro campo de la lente o según se esté mirando de lejos o de cerca.

Recomendaciones para adaptarte a las gafas progresivas

Al comenzar a usar gafas progresivas, resulta muy probable que durante los primeros días se experimente una visión ligeramente borrosa alrededor de los bordes laterales del campo visual.

No obstante, no hay razones para preocuparse, ya que dichas molestias en realidad no tienen importancia y desaparecerán después de algunos días.

Aunque es preciso tener en cuenta que sí aparte de presentar presbicia se padece alguna otra anomalía, por ejemplo, astigmatismo o miopía, lo cierto es que el tiempo de adaptación a este tipo de gafas suele ser mayor.

Sin embargo, siempre es posible terminar acostumbrándose al uso de unas nuevas gafas progresivas y para hacer el proceso más fácil, a continuación presentamos algunos consejos que conviene tener en cuenta:

Revisión visual completa

  • En caso de no haberla hecho antes, es importante tener presente que una revisión visual completa resulta indispensable para poder detectar cualquier posible problema ocular, y lograr encontrar la solución más idónea según cada persona.

  • Asimismo, el especialista óptico se encargará de ofrecer su ayuda y recomendaciones para facilitar el proceso de adaptación.

Movimientos suaves

  • Durante los primeros días utilizando gafas progresivas, lo más aconsejable es hacer movimientos suaves con la cabeza, alternando el enfoque de la mirada entre objetos que estén en distancias cortas y otros que estén alejados.
  • También es conveniente practicar cambiando un enfoque de visión de cercana a través de alguna lectura con uno lejano, como podría ser la televisión.

Coordinar el movimiento de la cabeza y los ojos

  • Al utilizar este tipo de gafas resulta aconsejable combinar la mirada junto a un ligero movimiento de cabeza.
  • Por ejemplo, al mirar de reojo, suele usarse el área periférica de la lente, misma que suele verse borrosa por ser una zona marginal, en consecuencia es habitual presentar mareos.
  • En este sentido, lo más recomendable para lograr enfocar de forma apropiada consiste en acompañar los ojos con el movimiento de la cabeza.

Ejercicios de adaptación

  • Estando en la comodidad de un sofá en casa, es completamente posible realizar ejercicios que ayuden a lograr una mejor adaptación a las gafas progresivas.
  • En este caso, una buena alternativa es mirar algún punto fijo para luego comenzar a sentarse y levantarse repetidamente, asegurándose de controlar cada movimiento. Así, el cerebro conseguirá adaptarse con mayor facilidad a los campos de visión nuevos.

Subir/bajar escaleras de forma cuidadosa

  • Al momento de subir/bajar escaleras resulta muy aconsejable mover ligeramente hacia abajo la cabeza a fin de quedar mirando los escalones. Dicho de otro modo, lo recomendable es acompañar la mirada junto a la cabeza.
  • Y es que de lo contrario, al no mover la cabeza, es posible que la zona se vea borrosa y genere la pérdida del equilibrio, por lo que hay que asegurarse de bajar tanto los ojos como la cabeza y mirar a través de la parte superior o central de la lente, en lugar de hacerlo por la parte inferior.

No usar gafas progresivas estando acostado

  • Al estar acostado, independientemente si es en la cama o el sofá, las gafas progresivas no suponen la opción más idónea.
  • Esto se debe al hecho que al estar tumbado resulta más complicado focalizar la imagen usando este tipo de gafas. Lo más aconsejable es incorporarse a fin de lograr encontrar el enfoque correcto y conseguir focalizar la imagen adecuadamente.

Finalmente, solo hay que decir que no hay que tener temor de utilizar gafas progresivas, ya que siguiendo estos simples consejos, es posible lograr adaptarse a ellas con mayor facilidad, solo se requiere un poco de paciencia.

 

 

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